¿Qué aprendí gracias al coaching?

¿Qué aprendí gracias al coaching?

Crisis existenciales

A lo largo de mi vida he tenido unas cuantas crisis existenciales, preguntándome si quería seguir haciendo lo mismo toda la vida. En el momento de elegir un camino hacia donde tirar, tenía miles de dudas y opciones muy dispares. Estaba un poco perdida, como una gran parte de adolescentes.

Sobre todo me llamaba la atención el mundo de la psicología, algo que no ha cambiado, pero cuando alguien está un pelín perdido, normalmente hace caso de los consejos y tira por el camino con más salidas.

Así que escogí Turismo porque me gustaban viajar y los idiomas, y no me arrepiento porque disfruto trabajando en el sector. Pronto logré entrar en una empresa referente donde estaba contenta, pero no niego que me daba la pájara de vez en cuando.

Aunque ahora con el paso del tiempo (y mejoría en los puestos y condiciones) mi visión ha cambiado, por aquel entonces me preguntaba si me veía haciendo lo mismo toda la vida. Siempre respondía que no, pero tampoco sabía qué quería hacer.

En todas esas crisis había recurrido a libros de autoayuda o blogs varios de libertad financiera que me hacían venirme arriba mientras los leía y al cabo del tiempo el subidón se iba por donde había venido. Todos decían cosas lógicas y yo seguía igual.

Coaching y autoconocimiento

Cuando estás un poco perdido, el coaching debería ayudar a encontrarte. Así que cambié de táctica y busqué cursos de coaching.

Me recomendaron a Hana Kanjaa. Me lancé y me uní a Enmágiate, un coaching online grupal.

Esto es lo que me enseñaron: 

  1. Cuando encuentras algo que te gusta y no tienes ni idea de cómo conseguirlo, no pasa nada. Lo más importante es saber lo que quieres. Luego tienes que ir dando pasitos (por muy pequeños que te parezcan y aunque creas que a priori no aportan) y confiar. Mind focused en el objetivo final y el camino se irá abriendo.
  2. Los límites te los pones tú. Tenemos un montón de creencias acerca de la vida y de nosotros mismos que lo único que hacen es frenarnos.
  3. En la vida hay que aceptar aquello que viene y no puedes cambiar. ¿Está en tu mano cambiar la situación? Si es que no, acéptala y fin.
  4. Dejar ir, soltar. Salir del bucle, vamos. Viene después de aceptar y supongo que sería como el «a otra cosa mariposa»

Conectar los puntos, a lo Steve Jobs

No puedes conectar los puntos mirando hacia delante; solo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna forma en el futuro. 

Steve Jobs

Tengo que decir que por aquel entonces me decepcionó un pelín pero ahora que lo veo con distancia me doy cuenta de dos cosas:

  1. no era mi momento, no estaba sintiendo de verdad que quería e iba a hacer algo nuevo con mi vida,
  2. me recordó y reafirmó temas que ya había leído. Recuerdo que pensé que el contenido no era nada que no dijeran otros. Sin embargo, lo que de verdad importa es cómo te lo cuentan.

Así es como empecé a aplicar lo que aprendí: 

  1. CONFÍO. Sé que me encantan el mindfulness, el yoga, el minimalismo y llevar un estilo de vida saludable. No soy ninguna experta pero he experimentado el bien que me hacen y lo que me ayudan con la maternidad así que quiero contarlo por si a alguien le viene bien. Además me encanta el mundo digital y quiero aprender cómo funciona y ganar algo de dinero con ello eventualmente. ¿Cómo lo voy a hacer? Pues ya se irá viendo. De momento empiezo aprendiendo con este blog. 
  2. ADIÓS CREENCIAS LIMITANTES. Podría pensar: y quién narices me va a leer a mí si no soy ninguna experta en ninguna de las materias, ni tengo formación. Who cares? Yo sé lo que me hacen sentir y cómo ha mejorado mi salud o cómo me hacen ver la vida. 
  3. ACEPTO. Cuando nos dijeron que iban a aplicar un ERTE en mi empresa (aunque todos lo veíamos venir porque es el sector turístico) hubo gente que se puso muy nerviosa y no podía ni dormir y estaban todo el día dándole vueltas agobiados por cómo iban a sobrevivir a la situación. Yo era la tocapelotas que decía que de nada servía agobiarse porque no podíamos hacer nada al respecto. Tenían todo el derecho a estar de los nervios, no era algo agradable, la incertidumbre es un horror y según las circunstancias de cada uno, ser afectado por un ERTE puede ser una auténtica faena. Pero ¿sabes qué? Resultó que los que más se agobiaron fueron los menos afectados. A menudo nos agobiamos por cosas que al final no suceden como creemos que sucederán. Yo puedo parecer la más pasota del mundo y que me importa todo un pimiento pero en realidad lo que hago es enfocarme en otros temas, dirigir mi energía a aquello que está en mi mano. En una situación así solamente podía centrarme en la reducción de gastos. 
  4. DEJO IR. Depende de la situación no es nada fácil. Creo que para mí es lo más difícil de todo sobre todo cuando tiene relación con personas cercanas que te decepcionan. Aquí o lo hablo con la persona implicada o si no quiero o no puedo por la razón que sea, lo escribo. 

¿Buena suerte? o ¿mala suerte? Quién sabe…

Lo que aprendí en 2015 no lo he visto tan claro hasta ahora. Cuando hice el curso me sentí mal porque no lo aproveché como se suponía que debía hacer pero ahora estoy muy contenta de haber participado.

Me recuerda a la parábola oriental El hombre ecuánime (The Chinese farmer). Lo que en un primer momento puede parecer algo malo quizás se convierta en todo lo contrario más adelante.

Lo que sí aproveché desde el primer minuto en el curso de coaching fue la práctica de mindfulness. 

Tuvimos que comprar el libro «Mindfulness. Guía práctica para encontrar la paz en un mundo frenético«. Y así se presentó ante mí una nueva realidad, que me ayudó a darme cuenta de lo a menudo vivía en piloto automático.

Aprendí que debía centrarme en vivir el presente.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.